América vive uno de sus momentos más interesantes para viajar en 2026.
La conectividad directa, la diversidad de paisajes y la estabilidad de muchos de sus destinos están impulsando una nueva forma de recorrer el continente, marcada por lugares menos explorados, itinerarios más precisos y experiencias diseñadas desde el conocimiento experto de cada lugar.
Desde archipiélagos remotos en el Pacífico hasta grandes territorios naturales en Norteamérica o refugios íntimos en el altiplano andino, el continente reúne algunos de los lugares que mejor representan una nueva manera de viajar a América: más conectada con el entorno, marcada por la privacidad y alejada de las rutas habituales.
Panamá y el auge de los nuevos enclaves del Pacífico
En el Golfo de Chiriquí, Islas Secas se posiciona como uno de los grandes destinos emergentes del continente. Un archipiélago privado rodeado de playas vírgenes, selva tropical y acceso directo a uno de los ecosistemas marinos más ricos del Pacífico.
Desde NUBA hemos identificado este destino como uno de los que mayor crecimiento está teniendo dentro del segmento de los viajes de alto impacto. Un ejemplo claro de hacia dónde evoluciona la demanda actual: lugares poco explorados, con baja densidad turística y un alto nivel de experiencia.
Ideal tanto para parejas como para familias, Islas Secas combina desconexión, biodiversidad y una sensación de privacidad cada vez más difícil de encontrar en destinos de playa.
Este interés por lugares menos evidentes se extiende también a otros destinos de la región, donde el viaje comienza a construirse desde el acceso privilegiado a la naturaleza y la sensación de desconexión total.
© Islas Secas
Centro y Sudamérica: itinerarios más remotos y personalizados
América Latina evoluciona hacia una lectura más diversa y personalizada del continente. Más allá de los itinerarios clásicos, crece el interés por regiones capaces de ofrecer una experiencia más remota y pausada.
En Perú, junto a rutas como Cuzco, el Valle Sagrado o Machu Picchu, propuestas como Tinajani introducen una perspectiva completamente distinta del destino. Situado en pleno altiplano peruano, este refugio íntimo compuesto por tiendas se integra entre grandes formaciones rocosas rojizas esculpidas por el tiempo.
A su vez, destinos como el desierto de Atacama en el norte de Chile o regiones como Buenos Aires y Salta en Argentina consolidan su atractivo en determinadas épocas del año gracias a la combinación de naturaleza, cultura y grandes contrastes geográficos.
En paralelo, países como Costa Rica, Colombia o México continúan reforzando su posicionamiento entre quienes buscan viajes donde la naturaleza, la autenticidad y el diseño del itinerario adquieren cada vez más protagonismo.



© Tinajani
Norteamérica y el regreso de los grandes paisajes
Estados Unidos y Canadá atraviesan uno de sus mejores momentos para viajar.
La costa oeste americana, con ciudades como San Francisco, continúa despertando un gran interés entre quienes buscan combinar grandes ciudades, naturaleza y grandes rutas escénicas, mientras que parques nacionales como Yellowstone o Yosemite refuerzan su posición como algunos de los grandes iconos naturales del continente.
En paralelo, Canadá despliega toda su espectacularidad durante la temporada de verano, con temperaturas suaves y días más largos. Las Rocosas canadienses —con enclaves como Banff o Jasper—, junto a Vancouver, Quebec o Montreal ofrecen una combinación única entre naturaleza a gran escala, vida urbana y acceso a algunos de los paisajes más impresionantes del norte del continente.

El Caribe más exclusivo y conectado con el entorno
El Caribe evoluciona hacia una versión cada vez más privada y sofisticada del viaje.
Lejos de la idea más tradicional de esta región, el interés se desplaza hacia islas donde el ritmo se ralentiza y el viaje se construye alrededor del mar, la desconexión y la exclusividad. Destinos como Turks & Caicos, Anguilla o las Islas Vírgenes refuerzan su posicionamiento dentro del turismo de lujo, a través de experiencias marcadas por el diseño, la privacidad y el contacto directo con el entorno natural.
En las Islas Vírgenes, propiedades como Rosewood Little Dix Bay destacan especialmente entre familias que buscan combinar exclusividad y naturaleza frente al mar. En Anguilla, Belmond Cap Juluca se ha convertido en uno de los grandes referentes del Caribe gracias a su ubicación sobre una de las playas más espectaculares de la región.
Al mismo tiempo, Turks & Caicos continúa reforzando su atractivo con propuestas como Amanyara o COMO Parrot Cay, donde el viaje gira alrededor del bienestar y el acceso a algunos de los paisajes mejor preservados del Caribe.


© Rosewood, COMO Hotels, Amanyara
Una nueva manera de recorrer América
El continente americano se consolida como uno de los territorios con mayor proyección dentro del viaje de lujo en 2026. Un lugar donde la conectividad, la diversidad de paisajes y la aparición de nuevos enclaves permiten construir itinerarios cada vez más personalizados.
A través de nuestro conocimiento experto y una observación constante de cómo evoluciona el mapa global del viaje, desde NUBA identificamos aquellos destinos que empiezan a redefinir la manera de viajar a América.