Europa sigue siendo uno de los grandes protagonistas del viaje en 2026.
La cercanía y la diversidad de experiencias continúan posicionando al continente como una de las opciones más atractivas para quienes buscan combinar cultura, gastronomía, naturaleza y patrimonio.
Sin embargo, la tendencia ya no pasa por descubrir nuevos países, sino por recorrerlos de una forma diferente. Regiones que hasta hace poco permanecían en un segundo plano comienzan a ganar protagonismo gracias a una menor densidad de viajeros, una identidad más marcada y una forma más pausada de descubrir cada lugar.
En NUBA, hemos identificado aquellos destinos que están redefiniendo la manera de viajar a Europa, desde nuevas costas mediterráneas y territorios ligados al vino y la gastronomía o islas donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo.
El Adriático encuentra nuevos iconos
La costa adriática continúa consolidándose como una de las grandes regiones del Mediterráneo. Mientras Croacia mantiene su atractivo gracias a ciudades históricas como Dubrovnik o Split y algunas de las costas más espectaculares de Europa, Montenegro gana protagonismo entre quienes buscan una experiencia más exclusiva y menos masificada.
La bahía de Kotor se ha convertido en uno de los grandes referentes de esta evolución. Rodeada de montañas y pequeños pueblos históricos, combina paisaje, patrimonio y una sensación de autenticidad cada vez más difícil de encontrar. Proyectos como One&Only Portonovi refuerzan además el posicionamiento de Montenegro como uno de los destinos con mayor proyección de la región.
Grecia amplía sus horizontes
Grecia sigue siendo uno de los grandes clásicos del Mediterráneo, pero la demanda comienza a desplazarse hacia lugares que permiten descubrir el país desde una perspectiva más aislada y auténtica.
El Peloponeso, las islas Jónicas, Halkidiki o la Riviera Ateniense representan una nueva forma de recorrer Grecia, donde la historia, el mar y la vida local adquieren un mayor protagonismo. Destinos como Zakynthos o Corfú ofrecen una combinación única de paisajes naturales, pueblos históricos y costas menos concurridas, mientras que la isla de Kéa se consolida como una de las grandes incorporaciones de las islas Cícladas.
El desarrollo de nuevas propuestas hoteleras también está contribuyendo a este crecimiento. One&Only Kéa Island o One&Only Aesthesis, en la Riviera Ateniense, reflejan cómo algunas de estos destinos están atrayendo cada vez más interés entre quienes buscan una lectura diferente del destino.
Una Italia más pausada
Italia se mantiene como uno de los destinos más demandados de Europa, especialmente durante la primavera y el comienzo del otoño. Junto a ciudades como Roma, Florencia o Venecia, comienzan a ganar protagonismo regiones que permiten descubrir una versión más pausada del país.
Puglia y Sicilia se consolidan como algunas de las grandes apuestas del Mediterráneo gracias a la combinación de patrimonio, gastronomía y costa. Al mismo tiempo, el norte de Italia vive uno de sus mejores momentos con enclaves como el Lago de Como o los Dolomitas, especialmente atractivos durante los meses de verano para quienes buscan temperaturas más suaves y una mayor conexión con la naturaleza.
Portofino se presenta también como uno de los mejores destinos desde los que luego explorar Cinque Terre, combinando acceso a la región con una infraestructura hotelera consolidada gracias a propiedades exclusivas como Belmond Portofino.
Portugal y la evolución de la costa atlántica
Portugal se presenta actualmente como uno de los destinos más versátiles de Europa, pero son sus regiones costeras las que están despertando el mayor interés.
Comporta y Melides se han convertido en dos de los grandes protagonistas del litoral portugués gracias a una propuesta marcada por la discreción, el diseño y una profunda conexión con el paisaje. Entre dunas, arrozales y largas playas atlánticas, estas localidades representan una alternativa cada vez más atractiva para quienes buscan escapar de los destinos más concurridos del verano.
Su crecimiento refleja una tendencia cada vez más evidente: el interés por lugares donde la exclusividad se expresa a través del espacio, la tranquilidad y el contacto con el entorno.

Francia y el valor del territorio
Francia continúa siendo uno de los grandes referentes europeos para quienes buscan viajar a través de la cultura, la gastronomía y el paisaje.
Más allá de París, el interés se desplaza hacia regiones donde el territorio se convierte en el eje principal de la experiencia.
La Provenza y la Costa Azul mantienen su atractivo gracias a la combinación de luz, patrimonio y estilo de vida mediterráneo. Al mismo tiempo, Borgoña y Champagne ganan protagonismo entre quienes buscan una aproximación más pausada al destino, marcada por el vino, la gastronomía y el conocimiento profundo de cada región.



España y el auge de la proximidad
Para quienes buscan evitar grandes desplazamientos, España continúa consolidándose como una de las grandes alternativas para viajar en 2026.
La riqueza cultural, gastronómica y paisajística del país permite diseñar itinerarios altamente personalizados, adaptados a cada momento del año. En este contexto, propuestas como Shapes by NUBA adquieren un papel cada vez más relevante, acercando experiencias vinculadas al arte, la gastronomía y el bienestar a través de una mirada diferente del destino.
Junto a una oferta hotelera de primer nivel y la posibilidad de acceder a villas privadas y experiencias diseñadas a medida, España refuerza su atractivo como uno de los grandes referentes del viaje de proximidad.
Una nueva manera de viajar a Europa
Europa evoluciona hacia una versión más pausada, equilibrada y conectada con el territorio.
A través de nuestro conocimiento experto y una observación constante de cómo evoluciona el mapa global del viaje, desde NUBA identificamos aquellos destinos que están redefiniendo la manera de viajar a Europa en 2026.