Emiratos Árabes

Aunque parecen un espejismo, con su arquitectura audaz y su crecimiento vertiginoso desde el corazón del desierto, las megaciudades de Dubái y Abu Dhabi son sueños hechos realidad. Estas urbes hermanas, verdaderos templos de la modernidad, han hecho del lujo y la innovación su sello distintivo, creando paisajes urbanos con monumentos y experiencias incomparables. No obstante, bajo su imponente desarrollo, aún laten las tradiciones más profundas de su cultura, logrando un equilibrio fascinante entre lo antiguo y lo nuevo.

Vista de edificios en Dubai
“La palabra ‘imposible’ no existe en el vocabulario de los grandes líderes. No importa cuán grandes sean los retos, la confianza y la determinación siempre los vencerán”

Erigidas como un oasis en medio de la impresionante belleza del desierto, estas ciudades cautivan a todos los que las visitan con su modernidad, su imponente tamaño y una atmósfera vibrante que combina de manera única la innovación y la tradición.

A single black car scaling giant sand dunes in the Empty Quarter desert
Nuevos senderos en el desierto

Es imposible no dejarse cautivar por el encanto de sus imponentes torres doradas que rozan el cielo, sus exclusivas tiendas de lujo, sus calles de mármol brillante y sus mercados llenos del irresistible aroma de las especias, donde la tradición y la elegancia se fusionan de forma perfecta.

La tierra de los prodigios

temporada

Entre noviembre y abril, durante el invierno en los Emiratos Árabes, el clima se vuelve más suave y placentero, ofreciendo la oportunidad perfecta para explorar todas las maravillas del país sin la intensidad del calor veraniego.

Desértico

Media de 32°C

De noviembre a abril

Días muy calurosos y noches agradables, pero cálidas

experiencias NUBA

Dubái & Abu Dabi Deep Dive

Bajo las aguas del Deep Dive Dubai

Saltar a la piscina del Deep Dive Dubai y bucear a 60 metros de profundidad por las calles submarinas de esta Atlántida del siglo XXI, teniendo la oportunidad de explorar sus secretos acuáticos junto a un equipo de profesionales del buceo.
Dubái & Abu Dabi conduccion-aston-martin

Velocidad y adrenalina

Ponerse al volante de un lujoso Aston Martin GT4 o de un F-300 y sentir la verdadera velocidad en el circuito de Fórmula 1 de Yas Marina, con un profesor privado como copiloto. Escuchar el zumbido de los bólidos a toda velocidad mientras vemos una carrera profesional, a pie de pista y con un delicioso brunch.
Dubái & Abu Dabi dunas conducción

Recorre las dunas en un vehículo imparable

Saltar por las dunas del desierto de Dubái y sentir la potencia y la adrenalina al volante de un Jeep Wrangler, un vehículo modificado para ser imparable sobre cualquier terreno.

Historias de BITÁCORA

En Solaz, la gastronomía define la experiencia. Desde la cocina mexicana contemporánea hasta una propuesta kosher integrada, cada espacio construye un recorrido sensorial en Los Cabos.

La primavera marca un cambio claro en la forma de vivir París. Los días se alargan, las terrazas reaparecen y la ciudad recupera un ritmo más abierto, menos comprimido por el invierno. No se trata de una transformación espectacular, sino de un ajuste sutil que mejora la experiencia urbana: caminar más, detenerse más, observar con mayor claridad.

Hay marcas hoteleras que construyen coherencia a través de la repetición. Y hay otras que la construyen desde la interpretación. Four Seasons pertenece a esta segunda categoría: su verdadera consistencia no está en replicar un modelo, sino en entender el territorio que habita y responder a él con precisión.

Viajar por la Polinesia Francesa exige entender las distancias. Las islas están dispersas, los vuelos no siempre conectan con facilidad y moverse entre atolones puede consumir días enteros. Por eso el mar deja de ser paisaje y se vuelve la vía más lógica para recorrer la región. Cuando el traslado ocurre mientras se duerme, el viaje cambia de tono.

El norte del Atlántico no es un destino de grandes ciudades ni de monumentos icónicos en cada escala. Es un territorio de naturaleza dominante, pueblos pequeños y climas que cambian en horas. Viajar por esta región implica aceptar distancias largas, carreteras limitadas y condiciones que no siempre permiten moverse con rapidez.

Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.