Antártida

En los rincones más remotos del planeta, donde los tonos se vuelven tenues y el paisaje adopta una belleza gélida y etérea, yace el último santuario de una naturaleza pura e inalterada, un refugio indomable que aún desafía la huella del ser humano.

“Cuanto más frágil es el hielo, mayor es la expectación por descubrir si resistirá.”

La Antártida representa un desafío en todos los aspectos, desde la travesía por un océano gélido hasta la exploración de sus imponentes glaciares ancestrales. Es un territorio que exige al máximo, poniendo a prueba cada sentido y llevándote más allá de tus propios límites, mientras te impulsa a adaptarte y superar cada reto en su vasto y majestuoso paisaje helado.

El blanco más absoluto...

Un destino donde el silencio absoluto lo impregna todo, brindando escenas impresionantes y experiencias inolvidables para quienes se aventuran a descubrirlo. En su inmensidad solitaria, la Antártida despliega una belleza incomparable, un espectáculo natural reservado para unos cuantos afortunados.

Aventura helada

temporada

La época ideal para explorar la Antártida es de diciembre a febrero, en pleno verano austral, cuando el deshielo revela paisajes impresionantes y las expediciones en barco comienzan su recorrido, ofreciendo la oportunidad de descubrir este remoto territorio en todo su esplendor.

Antártico

Media de -34°C

De diciembre a febrero

Temperaturas gélidas por el día y todavía más bajas por la noche.

experiencias NUBA

Antártida base investigación

The future of the South Pole

Emprender una verdadera expedición en el hielo investigando el impacto de los microplásticos en la Antártida desde una estación científica. La aventura inicia con un intenso entrenamiento de dos semanas en la Patagonia, seguido de un viaje al Polo Sur para explorar la cascada Drake, recorrer la inmensidad en moto de nieve y analizar los hallazgos en la ONG Ocean Conservancy.
Antártida base investigación

El futuro del Polo Sur

Emprende una verdadera expedición en el hielo: investiga el impacto de los microplásticos en la Antártida desde una estación científica. La aventura inicia con un intenso entrenamiento de dos semanas en la Patagonia, seguido de un viaje al Polo Sur para explorar la cascada Drake, recorrer la inmensidad en moto de nieve y analizar los hallazgos en la ONG Ocean Conservancy.
Durmiendo sobre el hielo en la Antártida

Antarctica, Sleeping on ice

Experience a night of Antarctic sleep in an exclusive ice camp, located in the heart of the continent and with complete fiberglass tents, powered by solar and wind energy.

Historias de BITÁCORA

En Solaz, la gastronomía define la experiencia. Desde la cocina mexicana contemporánea hasta una propuesta kosher integrada, cada espacio construye un recorrido sensorial en Los Cabos.

La primavera marca un cambio claro en la forma de vivir París. Los días se alargan, las terrazas reaparecen y la ciudad recupera un ritmo más abierto, menos comprimido por el invierno. No se trata de una transformación espectacular, sino de un ajuste sutil que mejora la experiencia urbana: caminar más, detenerse más, observar con mayor claridad.

Hay marcas hoteleras que construyen coherencia a través de la repetición. Y hay otras que la construyen desde la interpretación. Four Seasons pertenece a esta segunda categoría: su verdadera consistencia no está en replicar un modelo, sino en entender el territorio que habita y responder a él con precisión.

Viajar por la Polinesia Francesa exige entender las distancias. Las islas están dispersas, los vuelos no siempre conectan con facilidad y moverse entre atolones puede consumir días enteros. Por eso el mar deja de ser paisaje y se vuelve la vía más lógica para recorrer la región. Cuando el traslado ocurre mientras se duerme, el viaje cambia de tono.

El norte del Atlántico no es un destino de grandes ciudades ni de monumentos icónicos en cada escala. Es un territorio de naturaleza dominante, pueblos pequeños y climas que cambian en horas. Viajar por esta región implica aceptar distancias largas, carreteras limitadas y condiciones que no siempre permiten moverse con rapidez.

Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.