Botswana

To travel to Botswana is to walk through a land without limits, without boundaries and without fears. One of those places that seem alien to the hand of man. In this paradise of the wildest and purest freedom you can enjoy the best safaris in all of Africa, those in which you just have to sit and wait for the most amazing spectacle to begin.

Elefantes en el Parque Nacional Chobe, Botswana
“Until one has loved an animal, a part of the soul remains unawakened.”
Like a river for the magnificent African wildlife that drink its waters, Botswana comes to the traveler as a stream that comforts his tired feet and gives him the strength to go on. In the Kalahari Desert, in a Bushman village or among the herds of elephants that populate this land of sunrises.
crías de guepardo en rama de árbol
Spectacular landscapes from the Okavango Delta to the Makgadikgadi salt flats.
Those who contemplate the beauty of Botswana will always have the Okavango running through their veins.

The fruits of the Okavango

temporada

From May to September, with pleasant temperatures perfect to approach the Okavango Delta and discover the wildlife that gathers there.

Subtropical

Average 26°C

May to September

Temperatures somewhat elevated during the day, but they become milder at nightfall.

experiencias NUBA

Okavango en helicoptero

Sobrevuela el Okavango y contempla su belleza

Contempla desde las alturas el exuberante Delta del Okavango, un oasis de vida en medio del árido sur de África. A bordo de un helicóptero, el paisaje se despliega en todo su esplendor: canales serpenteantes, praderas inundadas y una fauna imponente que se mueve con total libertad. Goza de una vista privilegiada de uno de los ecosistemas más fascinantes del planeta, donde la naturaleza muestra su grandeza en cada rincón.
Okavango en helicoptero

Fly over the Okavango and contemplate all its beauty.

Admire the natural orchard that is the Okavango Delta from the air, flying by helicopter over this fertile land that hosts the most magical spectacle of wildlife.

Historias de BITÁCORA

En Solaz, la gastronomía define la experiencia. Desde la cocina mexicana contemporánea hasta una propuesta kosher integrada, cada espacio construye un recorrido sensorial en Los Cabos.

La primavera marca un cambio claro en la forma de vivir París. Los días se alargan, las terrazas reaparecen y la ciudad recupera un ritmo más abierto, menos comprimido por el invierno. No se trata de una transformación espectacular, sino de un ajuste sutil que mejora la experiencia urbana: caminar más, detenerse más, observar con mayor claridad.

Hay marcas hoteleras que construyen coherencia a través de la repetición. Y hay otras que la construyen desde la interpretación. Four Seasons pertenece a esta segunda categoría: su verdadera consistencia no está en replicar un modelo, sino en entender el territorio que habita y responder a él con precisión.

Viajar por la Polinesia Francesa exige entender las distancias. Las islas están dispersas, los vuelos no siempre conectan con facilidad y moverse entre atolones puede consumir días enteros. Por eso el mar deja de ser paisaje y se vuelve la vía más lógica para recorrer la región. Cuando el traslado ocurre mientras se duerme, el viaje cambia de tono.

El norte del Atlántico no es un destino de grandes ciudades ni de monumentos icónicos en cada escala. Es un territorio de naturaleza dominante, pueblos pequeños y climas que cambian en horas. Viajar por esta región implica aceptar distancias largas, carreteras limitadas y condiciones que no siempre permiten moverse con rapidez.

Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.