Filipinas

Del fuego y el estruendo nació la tranquilidad, moldeando uno de los paisajes más cautivadores y revitalizantes del mundo. Filipinas se aparta del resto de Asia y de las naciones que han influido en su historia; es una mezcla vibrante de culturas y legados, fusionados con una identidad propia y genuina. Entre sus islas, una biodiversidad asombrosa convive con un pueblo cálido y hospitalario, siempre abierto a compartir su esencia y tradiciones con quienes llegan a descubrir su magia.

Filipinas tiburones ballena
“La felicidad no es un destino lejano, sino una creación diaria en el presente.”

Filipinas es un auténtico santuario natural, donde playas de coral, enigmáticos ríos subterráneos y majestuosos bosques montañosos se entrelazan para formar un paisaje de ensueño. Un destino que combina serenidad y maravilla, invitando a descubrir su magia en cada rincón.

Isla en Filipinas
7,000 islas de ensueño suspendidas sobre el mar.

Con aguas turquesa, densos bosques esmeralda y majestuosos volcanes, este destino se revela como un verdadero tesoro natural. Un lugar que, como el primer amor, deja una marca eterna en el corazón.

Serenidad en tierra de volcanes.

temporada

Entre diciembre y abril, las Filipinas se transforman en un escenario de esplendor natural. Con cielos despejados y temperaturas agradables, es el momento perfecto para disfrutar de sus paradisíacas playas, explorar sus exuberantes selvas y dejarte cautivar por la hospitalidad única de su gente.

Tropical

Media de 26°C

Diciembre - abril

Días cálidos y noches templadas

experiencias NUBA

Segunda Guerra Mundial Filipinas

La historia viva de la Segunda Guerra Mundial

Revivir la historia descubriendo los escenarios estratégicos del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Cabalgar las vías ferroviarias de la isla de Corregidor en un tranvía de 1940, volar sobre la bahía de Manila, cuyo cielo estuvo cubierto de aviones de combate, o bucear entre acorazados japoneses en la isla Coron.
Filipinas tejidos

El arte de los bordados filipinos

Apreciar los intrincados detalles de los bordados tradicionales filipinos en un exclusivo taller artesanal y comprender la importancia y simbolismo de sus patrones con su diseñadora.
Filipinas volcán Taal

Volcán Taal, espectáculo de naturaleza y fuego

Quedar boquiabierto al acercarse, en helicóptero, al volcán Taal, el más activo y de menor tamaño del planeta. Maravillarse con la rica geografía y desbordante naturaleza que rodea su caldera y crece con su calor.

Historias de BITÁCORA

En Solaz, la gastronomía define la experiencia. Desde la cocina mexicana contemporánea hasta una propuesta kosher integrada, cada espacio construye un recorrido sensorial en Los Cabos.

La primavera marca un cambio claro en la forma de vivir París. Los días se alargan, las terrazas reaparecen y la ciudad recupera un ritmo más abierto, menos comprimido por el invierno. No se trata de una transformación espectacular, sino de un ajuste sutil que mejora la experiencia urbana: caminar más, detenerse más, observar con mayor claridad.

Hay marcas hoteleras que construyen coherencia a través de la repetición. Y hay otras que la construyen desde la interpretación. Four Seasons pertenece a esta segunda categoría: su verdadera consistencia no está en replicar un modelo, sino en entender el territorio que habita y responder a él con precisión.

Viajar por la Polinesia Francesa exige entender las distancias. Las islas están dispersas, los vuelos no siempre conectan con facilidad y moverse entre atolones puede consumir días enteros. Por eso el mar deja de ser paisaje y se vuelve la vía más lógica para recorrer la región. Cuando el traslado ocurre mientras se duerme, el viaje cambia de tono.

El norte del Atlántico no es un destino de grandes ciudades ni de monumentos icónicos en cada escala. Es un territorio de naturaleza dominante, pueblos pequeños y climas que cambian en horas. Viajar por esta región implica aceptar distancias largas, carreteras limitadas y condiciones que no siempre permiten moverse con rapidez.

Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.