Tendencia Viajes

Descubre The Ritz-Carlton Reserve Collection a través de cuatro destinos donde la naturaleza, la cultura y el paisaje definen la experiencia. Una mirada editorial a Siari Riviera Nayarit, Nekajui, Dorado Beach y Zadún.
Descubre el Mediterráneo a bordo de Crystal Serenity en una travesía de nueve noches entre Barcelona y Roma, explorando Provenza, Toscana, Cerdeña y Sicilia desde una perspectiva pausada y cultural.
Descubre cómo The Bicester Collection complementa algunos de los destinos más fascinantes del mundo a través de experiencias que combinan hospitalidad, gastronomía y estilo de vida.
Descubre una Grecia distinta en Mandarin Oriental, Costa Navarino, donde los paisajes del Peloponeso, las tradiciones de Mesenia y la costa mediterránea invitan a vivir un viaje más pausado y significativo.
Descubre una versión más serena y sofisticada de Mallorca en The St. Regis Mardavall Mallorca Resort, un refugio mediterráneo donde el mar, la gastronomía y el espacio redefinen la experiencia de la isla.
Descubre un lado más sereno de Estambul a través de experiencias moldeadas por el Bósforo, desde gastronomía frente al agua y travesías privadas hasta rituales de bienestar inspirados en la tradición otomana en The Peninsula Istanbul.
Una exploración refinada del enfoque de The Peninsula Hotels sobre el tiempo, el acceso y el movimiento, donde el viaje se desarrolla con naturalidad a través de las grandes ciudades del mundo.
Cuatro formas de experimentar las auroras boreales en Islandia, donde el entorno y la manera de buscarlas transforman por completo la experiencia.
En Solaz, la gastronomía define la experiencia. Desde la cocina mexicana contemporánea hasta una propuesta kosher integrada, cada espacio construye un recorrido sensorial en Los Cabos.
La primavera marca un cambio claro en la forma de vivir París. Los días se alargan, las terrazas reaparecen y la ciudad recupera un ritmo más abierto, menos comprimido por el invierno. No se trata de una transformación espectacular, sino de un ajuste sutil que mejora la experiencia urbana: caminar más, detenerse más, observar con mayor claridad.
Hay marcas hoteleras que construyen coherencia a través de la repetición. Y hay otras que la construyen desde la interpretación. Four Seasons pertenece a esta segunda categoría: su verdadera consistencia no está en replicar un modelo, sino en entender el territorio que habita y responder a él con precisión.
Viajar por la Polinesia Francesa exige entender las distancias. Las islas están dispersas, los vuelos no siempre conectan con facilidad y moverse entre atolones puede consumir días enteros. Por eso el mar deja de ser paisaje y se vuelve la vía más lógica para recorrer la región. Cuando el traslado ocurre mientras se duerme, el viaje cambia de tono.
El norte del Atlántico no es un destino de grandes ciudades ni de monumentos icónicos en cada escala. Es un territorio de naturaleza dominante, pueblos pequeños y climas que cambian en horas. Viajar por esta región implica aceptar distancias largas, carreteras limitadas y condiciones que no siempre permiten moverse con rapidez.
Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.
Hay temporadas que no se entienden desde el calendario, sino desde la manera en que transforman ciertos lugares. El verano es una de ellas. No porque todo ocurra en él, sino porque hay destinos que solo se revelan completamente bajo su luz: días que se alargan, temperaturas que permiten habitar el exterior y paisajes que cambian de escala cuando se recorren sin prisa.
Viajar por el mundo en un solo trazo fluido es resistirse a la fragmentación. En una era marcada por la velocidad y la inmediatez, el Four Seasons Private Jet Experience propone algo más consciente: un viaje concebido desde la continuidad, donde las culturas se descubren en secuencia y el significado se profundiza con cada transición. Más que una suma de destinos, esta experiencia construye una narrativa. Los paisajes dialogan entre sí, las historias resuenan a través de los continentes y el ritmo del viaje se desacelera lo suficiente para permitir una presencia auténtica. La distancia deja de ser algo que se conquista para convertirse en algo que se habita.
Hay lugares a los que se llega con la intuición de que transformarán la idea que se tiene de un destino. Y luego ahí está Siari, a Ritz-Carlton Reserve: un santuario que no se presenta, sino que se revela lentamente, como una línea de costa que parecía haber estado esperando desde siempre.
En NUBA creemos que un destino no solo se visita, se vive. Con esta convicción nació Shapes by NUBA, un concepto innovador que convierte el arte, la gastronomía y el bienestar en la esencia de cada viaje. Ahora, de la mano de Euskadi Basque Conuntry Confidential, te abrimos la puerta a un territorio fascinante, a través de tres propuestas exclusivas que transforman la manera de viajar y convierten cada instante en Euskadi en una experiencia irrepetible.
Union Square has always been a meeting point in New York: markets, street art, historic bookstores, and an energy that shifts with every season. Facing the park, a 1911 Beaux-Arts building has reopened its doors after a complete renovation: W New York – Union Square. A hotel that blends contemporary style with the vibrant life of downtown.
Hay lugares donde el vino no se bebe: se vive. En el Valle de Okanagan, en la Columbia Británica, cada sorbo es un paisaje, cada viñedo una estación, cada copa una historia contada entre lagos y montañas. Aquí, donde el sol del verano madura lentamente las uvas y el otoño pinta las colinas de escarlata y oro, el vino se convierte en un viaje en sí mismo.
En NUBA creemos que la temporada festiva es un escenario para vivir lo extraordinario. Cada destino de esta selección ha sido curado no solo por su belleza, sino por su capacidad de transformar un viaje en memoria, y una estancia en un ritual de celebración. Porque el verdadero lujo no está en los lugares que visitas, sino en cómo eliges vivirlos.