Israel

A meeting place for people from all over the globe, the so-called Holy Land has been home and refuge to kings, conquerors, merchants and prophets alike. Caught between the embrace of the sea and the friction of the desert, Israel has re-emerged as a perfect destination for believers, adventurers and the curious in general.

La iglesia del Santo Sepulcro, también conocida como basílica del Santo Sepulcro en Jerusalem
“In seeking the good of our fellow men we find our own.”
While places like Jerusalem or Galilee hold the lessons of times past, Tel Aviv is turning on its brightest lights to be a beacon guiding the country towards a tomorrow of coexistence and respect.
Iglesia del Santo Sepulcro al atardecer, Jerusalén, Israel. Vista desde arriba.
Spiritual, historical, inspirational and surprising...
The territory of Israel is littered with countless archaeological sites of great value.

The star of the east

temporada

The ideal time to visit Israel is between March and June, when temperatures are still mild and the most desert-like areas can be visited.

Temperate and tropical

Average 24°C

March to June

Hot days in the interior and mild days on the coast, with pleasant nights in both cases.

experiencias NUBA

Muy pronto

Historias de BITÁCORA

Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.

Hay temporadas que no se entienden desde el calendario, sino desde la manera en que transforman ciertos lugares. El verano es una de ellas. No porque todo ocurra en él, sino porque hay destinos que solo se revelan completamente bajo su luz: días que se alargan, temperaturas que permiten habitar el exterior y paisajes que cambian de escala cuando se recorren sin prisa.

Viajar por el mundo en un solo trazo fluido es resistirse a la fragmentación. En una era marcada por la velocidad y la inmediatez, el Four Seasons Private Jet Experience propone algo más consciente: un viaje concebido desde la continuidad, donde las culturas se descubren en secuencia y el significado se profundiza con cada transición. Más que una suma de destinos, esta experiencia construye una narrativa. Los paisajes dialogan entre sí, las historias resuenan a través de los continentes y el ritmo del viaje se desacelera lo suficiente para permitir una presencia auténtica. La distancia deja de ser algo que se conquista para convertirse en algo que se habita.

Hay lugares a los que se llega con la intuición de que transformarán la idea que se tiene de un destino. Y luego ahí está Siari, a Ritz-Carlton Reserve: un santuario que no se presenta, sino que se revela lentamente, como una línea de costa que parecía haber estado esperando desde siempre.