Bután

Descubre una experiencia privada con Mynak Tulku Rinpoche, la duodécima reencarnación de este venerado lama. Disfruta del privilegio de conversar con él, participar en una meditación guiada por su sabia enseñanza y, si lo deseas, compartir un almuerzo en su compañía. Una oportunidad exclusiva para adentrarte en la paz y el conocimiento profundo de un auténtico guía espiritual.

Bután máscaras ceremoniales
“El que busque una felicidad duradera y una sabiduría profunda, deberá aprender a fluir con el camino.”

Al sumergirte en su esencia y atravesar esa frontera intangible que la rodea, te encontrarás con un pueblo cálido y hospitalario, siempre abierto a compartir sus arraigadas tradiciones y su vibrante cultura. Un escenario lleno de vida, donde imponentes montañas y profundos valles se entrelazan con majestuosos dzong y una infinidad de templos, mientras un eco ancestral y místico se mezcla con la alegría contagiosa de la nación más feliz del planeta.

Bután Estatua
Contemplar sus banderolas bailando con el viento

En esta tierra escondida, donde el tiempo y las montañas se entrelazan, la felicidad se revela en cada murmullo del viento y en el silencio que resguarda antiguas sabidurías. Un refugio donde los límites desaparecen y el alma se conecta con la esencia de lo infinito, descubriendo una dicha que va más allá de lo visible.

La tierra donde la felicidad se refleja en cada sonrisa.

temporada

En primavera, los campos se visten de un manto floral en infinitos matices, mientras que en otoño se disfrutan las temperaturas más agradables del año, creando el escenario perfecto para conectar con la naturaleza.

De montaña lluvioso

Media de 6°C

Abril - octubre

Días frescos y noches frías

experiencias NUBA

Comida Amankora, Butan

Desayuno en el monte Jomolhari

Aterrizar en la base del monte Jomolhari, la segunda montaña más alta de Bután, tras un paseo matutino en helicóptero y disfrutar de un exclusivo desayuno con vistas de otro mundo.
Primer plano de las pinturas del Señor Buda en Gangte Goemba, Valle de Phobjikha, Bután

Astrología privada

Perder la cuenta de cuántas estrellas pueblan el cielo nocturno de Bután en una sesión de astrología en privado con el reconocido astrólogo Ap Dorji.
Bután estatua budista

Conversación y meditación

Conocer en privado a Mynak Tulku Rinpoche, la duodécima reencarnación del lama, con el privilegio de poder charlar con él, tener una sesión de meditación guiada por el gran maestro o almorzar en su compañía.

Historias de BITÁCORA

Entre el Pacífico y las montañas de British Columbia, Vancouver tiene una forma muy particular de sentirse. Es una ciudad donde el paisaje nunca desaparece del todo. Desde el centro siempre aparecen las montañas al fondo, los bosques llegan hasta la orilla del mar y la naturaleza forma parte del ritmo cotidiano.

Hay temporadas que no se entienden desde el calendario, sino desde la manera en que transforman ciertos lugares. El verano es una de ellas. No porque todo ocurra en él, sino porque hay destinos que solo se revelan completamente bajo su luz: días que se alargan, temperaturas que permiten habitar el exterior y paisajes que cambian de escala cuando se recorren sin prisa.

Viajar por el mundo en un solo trazo fluido es resistirse a la fragmentación. En una era marcada por la velocidad y la inmediatez, el Four Seasons Private Jet Experience propone algo más consciente: un viaje concebido desde la continuidad, donde las culturas se descubren en secuencia y el significado se profundiza con cada transición. Más que una suma de destinos, esta experiencia construye una narrativa. Los paisajes dialogan entre sí, las historias resuenan a través de los continentes y el ritmo del viaje se desacelera lo suficiente para permitir una presencia auténtica. La distancia deja de ser algo que se conquista para convertirse en algo que se habita.

Hay lugares a los que se llega con la intuición de que transformarán la idea que se tiene de un destino. Y luego ahí está Siari, a Ritz-Carlton Reserve: un santuario que no se presenta, sino que se revela lentamente, como una línea de costa que parecía haber estado esperando desde siempre.