El invierno no se trata solo de nieve.
El invierno no se trata solo de nieve. Se trata de destinos que transforman la temporada en una experiencia de diseño, bienestar y descubrimiento. Desde las cumbres más exclusivas de Japón hasta los valles suizos o el aire puro de Colorado, NUBA selecciona lugares donde el esquí se combina con gastronomía, cultura y una hospitalidad que redefine el lujo.
Esta es una curaduría de destinos invernales pensada para viajeros que buscan algo más que descender montañas: vivir el invierno con propósito, estilo y autenticidad.
Vail, Colorado
Four Seasons Resort and
Residences Vail
Ubicado en el corazón de las Montañas Rocosas, Vail es el emblema del esquí norteamericano. Diseñado al estilo de un pueblo alpino, combina pistas legendarias con un ambiente relajado y sofisticado. Sus calles peatonales, boutiques, galerías y restaurantes con chimenea hacen que el après-ski tenga aquí una personalidad propia: cálida, espontánea y elegante sin esfuerzo. Más allá del esquí, Vail es un destino que se vive al aire libre todo el año: trineos tirados por perros, rutas escénicas en snowmobile y excursiones que terminan con vino caliente bajo el cielo estrellado de Colorado.
Dónde hospedarse
El Four Seasons Resort and Residences Vail representa la versión más contemporánea del lujo alpino americano. Situado a pocos pasos de la góndola, combina arquitectura de montaña con un servicio impecable y discreto. Las habitaciones, amplias y bañadas por luz natural, ofrecen vistas al Gore Range y balcones privados. El spa -uno de los más reconocidos de la región- cuenta con tratamientos inspirados en el entorno local y una piscina climatizada al aire libre rodeada de nieve. La propuesta culinaria destaca por Tavernetta, su experiencia gastronómica de inspiración italiana, donde los sabores reconfortantes y la técnica refinada elevan cada plato. El resort logra equilibrar el confort familiar con la sofisticación que distingue a la marca Four Seasons.
Japón — Niseko, Hokkaido
Park Hyatt Niseko Hanazono
En la isla norte de Japón, Niseko redefine el invierno. Su nieve —fina, constante y sorprendentemente ligera— ha convertido este rincón de Hokkaido en un santuario para los amantes del esquí y la naturaleza. Entre montañas cubiertas de abedules y pueblos que parecen detenidos en el tiempo, Niseko combina la serenidad japonesa con una energía cosmopolita. Desde los primeros descensos hasta los onsen bajo la nieve, cada instante refleja ese equilibrio entre aventura y contemplación que solo se encuentra aquí.
Dónde hospedarse
En el corazón de Hanazono, el Park Hyatt Niseko Hanazono eleva la experiencia de montaña a un nivel de sofisticación natural. Su arquitectura limpia y contemporánea dialoga con el paisaje, mientras que sus amplias suites ofrecen vistas al monte Annupuri y al monte Yōtei. La propuesta gastronómica es otro de sus grandes atractivos: desde el fine dining japonés hasta la cocina francesa con productos de Hokkaido. Tras un día de esquí, su spa invita al descanso absoluto, combinando terapias tradicionales con la calidez de la hospitalidad japonesa. Un refugio donde cada detalle está pensado para conectar cuerpo y entorno.
Canadá — Whistler, British Columbia
Four Seasons Resort Whistler
A solo dos horas de Vancouver, Whistler combina la majestuosidad de la Columbia Británica con la energía moderna de una aldea alpina. Entre bosques de cedros, glaciares milenarios y pistas legendarias, es el destino más icónico del esquí en Canadá. Su espíritu mezcla naturaleza y sofisticación: cafés con chimenea, boutiques locales, restaurantes de montaña y un ambiente relajado que mantiene el equilibrio entre lo salvaje y lo exquisito. Aquí, cada jornada puede comenzar con adrenalina en las pistas y terminar con una copa junto al fuego.
Dónde hospedarse
El Four Seasons Resort Whistler redefine el confort de montaña con un estilo cálido y contemporáneo. Sus espacios, inspirados en la naturaleza del Pacífico Norte, combinan madera, piedra y luz natural en un diseño que invita al descanso. El resort ofrece acceso directo a las pistas de Whistler Blackcomb, uno de los dominios más extensos de Norteamérica, y un servicio ski concierge que anticipa cada detalle del día en la nieve. El spa, reconocido como uno de los mejores de Canadá, ofrece tratamientos con ingredientes locales —como pino, sal marina y aceites del bosque—, mientras que el restaurante SIDECUT Steakhouse celebra los sabores de la región con una cocina moderna y precisa.
Italia — Dolomitas
Aman Rosa Alpina
Entre los paisajes esculpidos de los Dolomitas, San Cassiano es un refugio alpino que conserva la esencia del Tirol del Sur: montañas imponentes, tradiciones vivas y una gastronomía que trasciende fronteras. Este rincón de Alta Badia combina la serenidad de un pueblo de montaña con la sofisticación de uno de los destinos más fotogénicos del invierno europeo.
Las vistas son de otro mundo: picos rosados al amanecer, bosques cubiertos de nieve y caminos que conducen a pequeñas cabañas donde el tiempo parece detenerse. Aquí, el esquí convive con el arte de la contemplación, y cada jornada se vive con el ritmo pausado y la calidez italiana.
Dónde hospedarse
En el corazón de San Cassiano, el Aman Rosa Alpina captura el espíritu de los Dolomitas con la estética serena y atemporal de Aman. Sus habitaciones, revestidas en madera clara y piedra local, reflejan la pureza del entorno y la calidez de una casa de montaña. El hotel ofrece acceso directo al dominio de Dolomiti Superski y al Parque Natural Fanes-Senes-Braies, reconocido por la UNESCO. Su spa, inspirado en los elementos de la naturaleza, incluye piscina interior, salas de vapor y tratamientos con ingredientes alpinos. La propuesta gastronómica es liderada por el chef Norbert Niederkofler, galardonado con tres estrellas Michelin, quien transforma los productos locales en un homenaje a la sostenibilidad y al territorio.
Francia — Courchevel, Alpes Franceses
Les Airelles Courchevel, Courchevel 1850
Entre los picos de la Savoie, Courchevel encarna el refinamiento alpino en su máxima expresión. No es solo una estación de esquí, es el corazón del lujo invernal europeo: boutiques de alta costura, restaurantes con estrellas Michelin y pistas impecables que conectan con el legendario dominio de Les Trois Vallées. Aquí, cada jornada se diseña a la medida. Desde el primer descenso sobre nieve recién caída hasta el après-ski con champaña junto a la chimenea, Courchevel combina la emoción del deporte con el arte de vivir francés. Un destino donde la montaña se experimenta con la misma elegancia con la que se disfruta París.
Dónde hospedarse
En el corazón de Courchevel 1850, Les Airelles es un palacio alpino que redefine el lujo clásico. Inspirado en la arquitectura austrohúngara del siglo XIX, combina maderas talladas, tapices y luz cálida con un servicio que anticipa cada deseo. Sus suites —muchas con terrazas privadas y vistas a las pistas— evocan la atmósfera de un refugio de cuento, pero con el nivel de detalle que solo una Maison francesa puede ofrecer. La gastronomía corre a cargo de Pierre Gagnaire, mientras que el spa Guerlain, con su piscina subterránea y salas de vapor en piedra, es un oasis de quietud absoluta. Hospedarse aquí es vivir Courchevel desde su epicentro más exclusivo: donde tradición y sofisticación conviven sin esfuerzo.
Suiza — Crans-Montana
Six Senses Crans-Montana
Entre los valles soleados del Valais, Crans-Montana representa una nueva forma de vivir los Alpes suizos: relajada, contemporánea y profundamente conectada con el bienestar. Situada a más de 1,500 metros de altitud, combina lo mejor de dos mundos: la vitalidad de una estación cosmopolita y la calma intacta de la montaña. Durante el día, sus pistas bañadas por el sol ofrecen vistas abiertas al Mont Blanc y al Matterhorn. Al atardecer, el ambiente se transforma entre catas de vino, galerías de arte y terrazas con una energía serena que define el estilo suizo moderno.
Dónde hospedarse
El Six Senses Crans-Montana reinterpreta la hospitalidad alpina desde la filosofía del bienestar. Su diseño combina materiales naturales con líneas contemporáneas que dialogan con el entorno. El Six Senses Spa, uno de los más destacados de los Alpes, ofrece terapias holísticas, hidroterapia, yoga y un biohacking lounge para la recuperación tras un día en las pistas. Las suites, amplias y bañadas por la luz natural, integran la montaña en cada vista. En la cocina, los productos del Valais protagonizan menús de temporada con un enfoque sostenible, donde la gastronomía se vive como parte del equilibrio general que propone el hotel.
Suiza — St. Moritz
Badrutt’s Palace Hotel
Enclavado en el valle de Engadina, St. Moritz es sinónimo de historia, sofisticación y estilo alpino en su versión más refinada. Fue aquí donde nació el concepto de las vacaciones de invierno, y donde cada temporada la nieve se convierte en escenario de cultura, diseño y alta sociedad. Más que una estación de esquí, St. Moritz es un símbolo: boutiques de lujo, cafés históricos, galerías de arte y eventos que marcan el calendario invernal, como la Snow Polo World Cup o el White Turf sobre el lago helado. Entre montañas bañadas por el sol y una energía cosmopolita única, el espíritu del invierno suizo alcanza aquí su máxima expresión.
Dónde hospedarse
El Badrutt’s Palace Hotel es una institución. Inaugurado en 1896, ha sido el punto de encuentro de la aristocracia europea, artistas y viajeros que entienden el lujo como una tradición. Su arquitectura Belle Époque domina el lago St. Moritz, y su interior combina historia, arte y un servicio que mantiene la elegancia de otra época. Las habitaciones, muchas con balcones privados, conservan el encanto del viejo mundo con detalles contemporáneos. El hotel cuenta con nueve restaurantes —entre ellos el legendario Le Restaurant—, un spa con vistas al lago y acceso directo a las pistas de Corviglia. Cada rincón del Palace refleja autenticidad: desde el vestíbulo con su icónica chimenea hasta el King’s Club, el club nocturno más antiguo y emblemático de los Alpes. Hospedarse aquí es revivir la historia del invierno con el sello suizo de perfección.
Italia — Cortina d’Ampezzo, Dolomitas
HOTEL de LËN
Conocida como la “Reina de los Dolomitas”, Cortina d’Ampezzo combina elegancia italiana, tradición alpina y un escenario natural inconfundible. Rodeada por cumbres icónicas y bosques serenos, es un destino donde el esquí convive con una vida cultural activa, refugios gastronómicos y un estilo de montaña auténtico.
Dónde hospedarse
El HOTEL de LËN reinterpreta la hospitalidad alpina desde el diseño y la sostenibilidad: madera local trabajada con precisión, líneas limpias y una atmósfera cálida que dialoga con el paisaje. Las habitaciones funcionan como refugios contemporáneos orientados a la calma; el spa —con sauna, baño turco y circuito termal— sigue los ritmos naturales de la montaña. La cocina rescata el producto del Véneto con una lectura actual, honesta y sin exceso.
Francia — Val d’Isère, Alpes Franceses
Airelles Val d’Isère
Ubicado en el corazón de los Alpes, Val d’Isère combina el encanto de un pueblo alpino histórico con uno de los dominios de esquí más prestigiosos del mundo. Su arquitectura de piedra y madera, las luces reflejadas sobre los tejados nevados y el sonido de los esquís deslizándose por las calles crean una atmósfera que solo puede describirse como auténticamente alpina. Aquí, la temporada invernal se vive con estilo francés: días entre montañas infinitas, tardes en terrazas soleadas y noches donde el esquí cede protagonismo a la gastronomía y la vida social.
Dónde hospedarse
El Airelles Val d’Isère es el único hotel de lujo con acceso directo a las pistas del pueblo. Inspirado en los castillos del siglo XV, combina la calidez del diseño alpino con el refinamiento francés. Las habitaciones, decoradas con textiles bordados y maderas nobles, invitan a la calma tras una jornada de esquí. El Spa Guerlain, con su piscina interior rodeada de piedra natural y su carta de tratamientos exclusivos, es uno de los más destacados de los Alpes. Su propuesta gastronómica, encabezada por Pierre Gagnaire, celebra los sabores de Saboya
con técnicas contemporáneas. Aquí, el servicio no se anticipa: se adelanta. Cada estancia se convierte en una experiencia artesanal, diseñada al detalle.
Canadá — Mont-Tremblant, Quebec
Fairmont Tremblant
A solo hora y media de Montreal, Mont-Tremblant combina el espíritu alpino europeo con la calidez canadiense. Sus calles empedradas, techos de colores y cafeterías artesanales evocan un pueblo de los Alpes franceses, mientras las montañas y los bosques que lo rodean ofrecen un escenario natural impresionante. El invierno aquí se vive sin prisa: esquí, caminatas por senderos nevados, mercados navideños y el aroma del maple syrup que perfuma el aire. Es un destino que celebra la hospitalidad, la buena mesa y la belleza de lo simple.
Dónde hospedarse
En la base de la montaña, el Fairmont Tremblant domina el paisaje con la elegancia clásica de la marca. Su arquitectura, inspirada en los châteaux de Quebec, combina piedra, madera y chimeneas encendidas que crean una atmósfera acogedora desde la llegada. Las habitaciones reflejan el confort de la montaña con toques contemporáneos y vistas al valle o a las pistas. El Moment Spa ofrece tratamientos con productos de arce y aceites locales, mientras que el restaurante Choux Gras Brasserie Culinaire reinterpreta la cocina francesa con ingredientes de la región. Es el tipo de lugar donde cada detalle invita a quedarse más tiempo: el sonido de la nieve bajo los pasos, el fuego del lobby, el aroma a pan recién horneado.