Hay destinos que saben prolongar la magia más allá de lo esperado. En Mónaco, el verano nunca se despide del todo: se transforma. Con el Indian Summer, la Riviera revela su versión más íntima, cuando el sol sigue bañando las fachadas doradas, el aire se vuelve más suave y las terrazas permanecen abiertas como si el calendario se hubiera olvidado de avanzar.
En este instante suspendido, la sofisticación del Principado encuentra un ritmo distinto: menos multitud, más detalles; menos prisa, más contemplación. Mónaco celebra este tiempo con una colección de experiencias que convierten septiembre en el mes más deseado del año.
Jondal à la Vigie Monte-Carlo
En la punta de Monte-Carlo Beach, el Mediterráneo abraza un escenario inesperado. El restaurante Jondal à la Vigie Monte-Carlo, traído desde Ibiza, despliega su estética solar y minimalista frente al mar. Sombrillas, maderas claras y una atmósfera etérea enmarcan un concepto que honra la vida entre cielo y agua. Ya sea en un almuerzo suspendido sobre las olas o en una cena íntima bajo la luz dorada, cada momento aquí se convierte en un ritual.
Em Sherif Monte-Carlo en el Hôtel de Paris Monte-Carlo
Hasta el 28 de septiembre, Em Sherif Monte-Carlo invita a un viaje sensorial que combina la calidez libanesa con la elegancia del Hôtel de Paris Monte-Carlo. Los jardines vibran con aromas del Mediterráneo oriental, mientras las tardes se encienden con música en vivo en el Chicha Lounge. Una celebración de sabores y atmósferas que, como el Indian Summer, no entiende de límites.
Café de Paris Monte-Carlo
Desde hace 150 años, el Café de Paris Monte-Carlo ha sido el corazón social del Principado. Su terraza, bañada por la luz del atardecer, es el lugar perfecto para descubrir que el Indian Summer no es una estación, sino un estado de ánimo. Brindar aquí, frente a la Place du Casino, es participar de una postal que Mónaco lleva escribiendo generación tras generación.
Le Deck en Monte-Carlo Beach
Con sus mesas amplias y su piscina olímpica reflejando el cielo, Le Deck ofrece un escenario donde la familia y los amigos encuentran un lujo relajado. Rediseñado con un aire de club costero, este restaurante se convierte en la pausa más luminosa del Principado: cocina fresca, vistas infinitas y esa sensación de que el tiempo, por un momento, no existe.
Otras joyas del Indian Summer
Mónaco se reinventa cada año con pop-ups efímeros que celebran el arte de vivir mediterráneo:
- – Château Sainte Marguerite en Las Brisas, con degustaciones frente al mar.
- – Le Jardin Belle Époque by Perrier-Jouët, un oasis vegetal para tardes interminables.
- – Campari en los jardines del Hôtel Hermitage Monte-Carlo, donde el aperitivo se convierte en espectáculo.
Un verano que se resiste a terminar
En Mónaco, el Indian Summer no es solo un clima: es un privilegio. El lujo se mide en el arte de extender los días, en la posibilidad de seguir celebrando la vida al aire libre cuando el resto de Europa ya se prepara para el otoño.
En NUBA creemos que hay instantes que solo existen para quienes saben buscarlos. El Indian Summer en Monte-Carlo es uno de ellos: un tiempo suspendido donde el lujo es, simplemente, dejar que el verano continúe.